viernes, 1 de marzo de 2019

El caballo es un progreso

—A las vicuñas no se les pone marca —el viejo apunta al cielo con el dedo, sus ojos oscuros escondidos bajo la gorra negra se tornan hacia arriba— las vicuñas son de Dios.

Llama

Vicuña

Alpaca

viernes, 8 de febrero de 2019

En camino de nuevo

Ha sido un año de mucho trabajo. No iba a serlo, o por lo menos: yo no sospechaba que terminar el libro y el documental sobre Paraguay ocuparía tanto tiempo.


Pero sí, me demoré. De todas maneras, entre permanencias en Santa Rita, Paraguay; Puerto Suarez, Bolivia, la inesperada residencia literaria en Eslovaquia y la primera visita en Polonia, mi país, en los últimos cinco años, y por fin: los largos meses en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia nuevamente, logré culminar los trabajos pendientes.

(O: los principales, porque siempre tengo algunos más por hacer, y a veces los toca esperar años para ser realizados.)

Del vasto continente me espera aún Chile y Argentina, y ya me vuelvo loco de tanto no-pedalear, así que voy, por fin, voy.

Nos encontraremos en las carreteras y los pueblos. Y, si se da la oportunidad, en los centros culturales y otros locales interesados en mostrar mi peli, albergar el concierto de música polaca o el show te fotografías y cuentos de viaje.

¡Hasta pronto!






domingo, 11 de febrero de 2018

La patria son las canciones que tocas los domingos por la tarde

Argimiro escribió en su página que —según Giraudoux— la patria son los recuerdos de la infancia. Los que conocen mi modesto blog saben, que dentro de los pocos artículos que me ha pasado publicar acá, las consideraciones sobre la patria —qué es, si acaso existe, si se puede tener varias— tienen su lugar especial, por citar solamente algunos textos como ¿Ya te has acostumbrado al calor? o Una carta de amor.



En principio todo lo que se refiere a la patria parece más bien serio y solemne, pero al pensarlo un poquito puede resultar hasta gracioso.